martes, 27 de abril de 2010

miércoles, 21 de abril de 2010

¡QUE VENGAN MAS LOCOS!

(dale click para verlo gigante)

Este sabado trae tu foto, trae recortes de revistas y diarios, trae papel de colores, trae goma, cinta, tijera, chinche, stickers, plumones, colores, lo que necesites para meter mano en el retablo. Y cajas! muchas cajas para armarlo! y engrampador con grapas, por supuesto!

Todos los domingos de mayo expondremos el retablo para que más locos se atrevan.

jueves, 15 de abril de 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

Programa del Grupo Bíblico

Programa del Grupo Biblico - PJ

Servicio de liturgia ABRIL

El servicio de Liturgia según el envío de la coordinación (31 de marzo).
Nota importante: de haber cambios en el servicio estos no serán actualizados en esta entrada. Consulte siempre su correo.

Miércoles 14 de abril:
Monición: Cecilia
Lectura: Fabi
Salmo: Mia

Sábado 17 de abril:
Monición: Cecilia
1ra lectura: Mirella
2da lectura: Gema
Colectas: Andrea, Ivan, Mary, Mia

Domingo 18 de abril:
Monición: Claudia
1ra lectura: Pamela
2da lectura: Dana
Colectas: Mónica, Michelle, Betsy, Dianna

Miércoles 21 de abril:
Monición: Jonathan
Lectura: Fabi
Salmo: Mónica

Sábado 24 de abril:
Monición: Gema
1ra lectura: Cecilia
2da lectura: Mirella
Colectas: Mónica, Andrea, Mia, Ivan

Domingo 25 de abril:
Monición: Pamela
1ra lectura: Claudia
2da lectura: Dana
Colectas: Betsy, Mary, Andrea, Dianna

Miércoles 28 de abril:
Monición: Jonathan
Lectura: Mia
Salmo: Mónica

Sábado 01 de mayo:
Monición: Gema
1ra lectura: Andrea
2da lectura: Mia
Colectas: Mónica, Ivan, Milagros, Betsy

Conocer a Jesús por los evangelios

CARTA APOSTÓLICA NOVO MILLENNIO INEUNTE
DE JUAN PABLO II
Leela completa Aquí


UN ROSTRO PARA CONTEMPLAR
El testimonio de los Evangelios

17. La contemplación del rostro de Cristo se centra sobre todo en lo que de él dice la Sagrada Escritura que, desde el principio hasta el final, está impregnada de este misterio, señalado oscuramente en el Antiguo Testamento y revelado plenamente en el Nuevo, hasta el punto que san Jerónimo afirma con vigor: «Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo mismo». Teniendo como fundamento la Escritura, nos abrimos a la acción del Espíritu (cf. Jn 15,26), que es el origen de aquellos escritos, y, a la vez, al testimonio de los Apóstoles (cf. ibíd., 27), que tuvieron la experiencia viva de Cristo, la Palabra de vida, lo vieron con sus ojos, lo escucharon con sus oídos y lo tocaron con sus manos (cf. 1 Jn 1,1). (...)

18. En realidad los Evangelios no pretenden ser una biografía completa de Jesús según los cánones de la ciencia histórica moderna. Sin embargo, de ellos emerge el rostro del Nazareno con un fundamento histórico seguro, pues los evangelistas se preocuparon de presentarlo recogiendo testimonios fiables (cf. Lc 1,3) y trabajando sobre documentos sometidos al atento discernimiento eclesial. Sobre la base de estos testimonios iniciales ellos, bajo la acción iluminada del Espíritu Santo, descubrieron el dato humanamente desconcertante del nacimiento virginal de Jesús de María, esposa de José. De quienes lo habían conocido durante los casi treinta años transcurridos por él en Nazaret (cf. Lc 3,23), recogieron los datos sobre su vida de « hijo del carpintero » (Mt 13,55) y también como « carpintero », en medio de sus parientes (cf. Mc 6,3). Hablaron de su religiosidad, que lo movía a ir con los suyos en peregrinación anual al templo de Jerusalén (cf. Lc 2,41) y sobre todo porque acudía de forma habitual a la sinagoga de su ciudad (cf. Lc 4,16).

Después los relatos serán más extensos(...). Los Evangelios nos lo presentan así en camino por ciudades y aldeas, acompañado por doce Apóstoles elegidos por él (cf. Mc 3,13-19), por un grupo de mujeres que los ayudan (cf. Lc 8,2-3), por muchedumbres que lo buscan y lo siguen, por enfermos que imploran su poder de curación, por interlocutores que escuchan, con diferente eco, sus palabras.

La narración de los Evangelios coincide además en mostrar la creciente tensión que hay entre Jesús y los grupos dominantes de la sociedad religiosa de su tiempo, hasta la crisis final, que tiene su epílogo dramático en el Gólgota. Es la hora de las tinieblas, a la que seguirá una nueva, radiante y definitiva aurora. En efecto, las narraciones evangélicas terminan mostrando al Nazareno victorioso sobre la muerte, señalan la tumba vacía y lo siguen en el ciclo de las apariciones, en las cuales los discípulos, perplejos y atónitos antes, llenos de indecible gozo después, lo experimentan vivo y radiante, y de él reciben el don del Espíritu Santo (cf. Jn 20,22) y el mandato de anunciar el Evangelio a « todas las gentes » (Mt 28,19).

Escucha de la Palabra

39. No cabe duda de que la primacía de la santidad y de la oración sólo se puede concebir a partir de una renovada escucha de la palabra de Dios. (...) Hace falta, queridos hermanos y hermanas, consolidar y profundizar esta orientación, incluso a través de la difusión de la Biblia en las familias. Es necesario, en particular, que la escucha de la Palabra se convierta en un encuentro vital, en la antigua y siempre válida tradición de la lectio divina, que permite encontrar en el texto bíblico la palabra viva que interpela, orienta y modela la existencia.

Anuncio de la Palabra

40. Alimentarnos de la Palabra para ser « servidores de la Palabra » en el compromiso de la evangelización, es indudablemente una prioridad para la Iglesia al comienzo del nuevo milenio. Ha pasado ya, incluso en los Países de antigua evangelización, la situación de una « sociedad cristiana », la cual, aún con las múltiples debilidades humanas, se basaba explícitamente en los valores evangélicos. Hoy se ha de afrontar con valentía una situación que cada vez es más variada y comprometida, en el contexto de la globalización y de la nueva y cambiante situación de pueblos y culturas que la caracteriza. (...) Hemos de revivir en nosotros el sentimiento apremiante de Pablo, que exclamaba: « ¡ay de mí si no predicara el Evangelio! » (1 Co 9,16). (...)

La propuesta de Cristo se ha de hacer a todos con confianza. Se ha de dirigir a los adultos, a las familias, a los jóvenes, a los niños, sin esconder nunca las exigencias más radicales del mensaje evangélico, atendiendo a las exigencias de cada uno, por lo que se refiere a la sensibilidad y al lenguaje, según el ejemplo de Pablo cuando decía: « Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos » (1 Co 9,22). Al recomendar todo esto, pienso en particular en la pastoral juvenil. (...) Hemos de saber valorizar aquella respuesta alentadora, empleando aquel entusiasmo como un nuevo talento (cf. Mt 25,15) que Dios ha puesto en nuestras manos para que los hagamos fructificar.

41. (...) La Iglesia ha encontrado siempre, en sus mártires, una semilla de vida. (...) La memoria jubilar nos ha abierto un panorama sorprendente, mostrándonos nuestro tiempo particularmente rico en testigos que, de una manera u otra, han sabido vivir el Evangelio en situaciones de hostilidad y persecución, a menudo hasta dar su propia sangre como prueba suprema. En ellos la palabra de Dios, sembrada en terreno fértil, ha fructificado el céntuplo (cf. Mt 13,8.23). Con su ejemplo nos han señalado y casi « allanado » el camino del futuro. A nosotros nos toca, con la gracia de Dios, seguir sus huellas.

lunes, 12 de abril de 2010

Jóvenes, no tengáis miedo de apostar por Cristo

SALUDO DEL SANTO PADRE
ENCUENTRO CON LOS JÓVENES
Cracovia, sábado 27 de mayo de 2006


Queridos jóvenes amigos:


¡Os doy mi cordial bienvenida! Vuestra presencia me alegra. Doy gracias al Señor por este encuentro con el calor de vuestra cordialidad. Sabemos que "donde están dos o tres reunidos en el nombre de Jesús, él está en medio de ellos" (cf. Mt 18, 20). ¡Pero vosotros sois hoy aquí muchos más! Por esto os doy las gracias a cada uno de vosotros. Así pues, Jesús está aquí con nosotros. Está presente entre los jóvenes de la tierra polaca, para hablar con ellos de una casa que no se desplomará jamás, porque está edificada sobre roca. Es la palabra evangélica que acabamos de escuchar (cf. Mt 7, 24-27).

Amigos míos, en el corazón de cada hombre existe el deseo de una casa. (...) "¿Cómo construir esta casa?" Es una pregunta que seguramente ya os habéis planteado muchas veces en vuestro corazón y que volveréis a plantearos muchas veces. Es una pregunta que es preciso hacerse a sí mismos no solamente una vez. Cada día debe estar ante los ojos del corazón: ¿cómo construir la casa llamada vida? Jesús, cuyas palabras hemos escuchado en el pasaje del evangelio según san Mateo, nos exhorta a construir sobre roca. En efecto, solamente así la casa no se desplomará.

Pero ¿qué quiere decir construir la casa sobre roca? Construir sobre roca quiere decir ante todo: construir sobre Cristo y con Cristo. Jesús dice: "Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que construyó su casa sobre roca" (Mt 7, 24). Aquí no se trata de palabras vacías, dichas por una persona cualquiera, sino de las palabras de Jesús. No se trata de escuchar a una persona cualquiera, sino de escuchar a Jesús. No se trata de cumplir cualquier cosa, sino de cumplir las palabras de Jesús.

Leelo completo:
- En la web de la JMJ2011
- En la web del VATICANO

sábado, 10 de abril de 2010

Novena a la Divina Misericordia - 9no día

Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de mí este cáliz, si es tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia.

Jesús misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh Jesús compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de tu amor y concédeles el amor santo, porque tú lo puedes todo.

Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, te suplico por la amarga pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu misericordia. Amén.

PADRE NUESTRO
AVE MARÍA
CREDO
CORONILLA (en las cuentas del Rosario):
- Padre Eterno, yo te ofrezco, el cuerpo y la sangre, el alma y la divinidad de tu amadisimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciacion por nuestros pecados y los del mundo entero.
- Por su Dolorosa pasion, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (10v)
(al terminar las 5 decenas)
- Santo Dios, Santo fuerte, santo inmortal. Ten misericordia de nosotros y del mundo entero (3v)
- Oh Sangre y Agua que brotaron del corazon de Jesus como una fuente de misericordia para nosotros, en tí confío. (3v)